¿Cómo saber si tu mascota está estresada?
El estrés también afecta a perros y gatos. Cambios de rutina, ruidos fuertes o pasar mucho tiempo solos pueden alterar su comportamiento. Algunas señales son esconderse, ladrar o maullar más de lo normal, perder el apetito o mostrarse inquietos. Mantener una rutina, brindarles tiempo de juego y un ambiente tranquilo ayuda a mejorar su bienestar.

¿Cómo ayudarlos?
- Mantén una rutina estable de alimentación y paseos.
- Proporciónales un espacio tranquilo donde puedan descansar.
- Dedica tiempo al juego y al ejercicio diario.
- Evita los gritos o castigos.
- Si el comportamiento persiste, consulta con un médico veterinario.
Un ambiente tranquilo, cariño y atención son fundamentales para que nuestras mascotas se sientan seguras y felices.
¿Has notado alguna vez que tu mascota se pone nerviosa con los ruidos fuertes?
