Alimentando la vida: ocho horas para comer

En esta época tenemos una alimentación restringida de tiempo. Descubre qué estás haciendo de manera incorrecta.
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ALIMENTANDO LA VIDA

El profesor Satchin Panda, del Salk Institute, en su libro ''El código circadiano'' postula que ''el ser humano tiene una ventana de oportunidad de entre ocho a diez horas para hacer todas las comidas del día, del desayuno a la cena. Después de ese lapso tiene que cerrar la boca y dormir. La razón es que ingerir alimentos fuera de este horario podría interrumpir el delicado funcionamiento del reloj circadiano, que controla los ritmos en que los genes trabajan y descansan.''

El funcionamiento del metabolismo podría verse en riesgo si este ciclo pierde su ritmo ya que dejaría a las personas más propensas a enfermedades como la diabetes y la obesidad.

Recordermos que el ritmo circadiano son los ciclos naturales de 24 horas que indican a nuestros cuerpos cuándo levantarse, cuándo comer y cuándo dormir.

Según Panda, ''la gente mejora su salud metabólica cuando come sus alimentos en un lapso diario de ocho a diez horas, al ingerir el primer bocado en la mañana y el último por la tarde''.

En su investigación encontró que la persona promedio come en un período más largo de quince horas al día, puede iniciar con algo como leche y café poco después de despertarse y termina con una copa de vino, cenando tarde o comiendo un montón de papas fritas, nueces u otro tipo de snacks antes de irse a dormir. Este patrón de alimentación entra en conflicto con nuestros ritmos biológicos.

Y tú, ¿Acostumbras comer a las horas correctas?

 

 

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